En la actualidad, las personas vivimos en un mundo donde a pesar
de que ya no se ve tanto el racismo, sigue existiendo, son excluidos de
actividades y muchas veces rechazados de una manera inhumana, la discriminación
racial ocurre a diario y esto impide el progreso de millones de personas en
todo el mundo, el racismo destruye vidas, produce discriminación y priva
a las personas de su derecho a la igualdad, muchas veces llega hasta a
propiciar el odio étnico que puede conducir al genocidio. Llevándonos a la idea
de que aún en el mundo existe un porcentaje de personas racistas.
Desarrollo
El racismo es la discriminación que se da ante una
persona o un grupo por razón racial o étnica, donde ciertos individuos se
consideran superiores ya sea por herencia o por creencias y rechazan a todo
aquel que no sea de su grupo.
También el racismo lo podemos ver en las leyes
discriminatorias, como la segregación residencial, la desigualdad de
oportunidades a nivel económico, educativo o de salud.
Tipos de racismo
Racismo biológico-. El racismo biológico se apoya en las
creencias de que la herencia biológica transmite unas características físicas e
intelectuales superiores. Sería por tanto aceptar que existen razas cuya
capacidad intelectual o física está por encima de otras razas.
Racismo
sexual-. El
racismo sexual consiste en rechazar a una persona o grupo de personas de un
género en concreto. En general este racismo suele darse en las mujeres sobre
todo si han sido frecuentemente heridas o humilladas por un hombre.
Racismo
cultural-. Cree
en una superioridad histórica-cultural de una raza sobre otra.
Racismo
por el color de piel-. Esta
clase de racismo es la más común, donde una persona o un grupo rechazan a otros
por su color de piel.
Racismo
por discapacidad-. Discriminación
a aquella persona que tenga un tipo de discapacidad física o psíquica.
Racismo
por la diferencia de religión-. Llegan a ser maltratados solo por pertenecer a una religión
distinta.
Racismo
por la clase social-. Es
un tipo de rechazo a aquellos grupos con menos recursos económicos.
Racismo
por la inclinación sexual-. Es mayormente conocido como homofobia y son capaces de
maltratar a aquellas personas hasta llegar al puto de matar a aquel que tenga
gustos por su propio género.
Racismo institucional-. El racismo institucional se refiere
a las prácticas institucionales y culturales que inciden en la desigualdad
racial.
Racismo a la inversa-. Hace referencia a las conductas racistas
hacia personas que no están acostumbradas al racismo. Como por
ejemplo hacia la raza blanca.
Las causas del racismo en el ser humano son un asunto complejo en el sentido de que no pueden ser analizadas de manera lineal o aislada. No existe la causa única que nos dé la respuesta a todas nuestras interrogantes.
El ser humano es producto de una evolución que le ha permitido adaptarse al medio y desarrollar capacidades superiores sin perder su condición animal. Una parte importante del encéfalo mantiene vivas en nosotros las respuestas primitivas y automáticas del instinto de supervivencia del tipo “ataca o huye” (si no te lo vas a comer, entonces córrele porque te va a comer). La defensa de la pareja, de la familia, de la manada y el miedo a los diferentes son reflejos naturales que están inscritos en nuestro código genético y en nuestro origen animal. Si un perro entra en el territorio de otro, va a ser atacado sin importar su tamaño, raza o condición.
Es común escuchar que los ecuatorianos no somos racistas. Esta opinión, al parecer, señala la inexistencia en nuestro país de normas jurídicas o prácticas institucionales que discriminen a un individuo o grupo humano por su apariencia física. Sin embargo, esta apreciación está muy lejana a la realidad, en Ecuador existe desprecio racial, especialmente en contra de aquellos ciudadanos denominados displicentemente como de ‘color’, de apariencia ‘aindiada’ o ‘chola’. En Ecuador se debe desarrollar una gran cantidad de objetivos sobre la enseñanza de normas educativas entre las personas, sobre todo entre adolescentes, para que desde una temprana edad no fomenten ninguna forma de discriminación hacia las personas de piel negra o morena. El 80% de los indígenas en sus testimonios presenta prejuicios basados en gran mayoría en estereotipos, usualmente sin fundamentos.
Sin embargo como ya se mencionaba en los diferentes tipos de racismo, el racismo cultural es uno de ellos, y aunque quizás no se crea, el racismo cultural se vive a diario en las empresas, en muchos círculos sociales, y todo por parecernos “diferente” el otro individuo con el que compartimos nuestro grupo social.
Las personas en la sociedad tendemos a criticar de “diferentes” a aquellos que tienen una identidad cultural, auténtica y monolítica que no es suya, como si existiera una inequidad o una escala jerárquica que dependiera de que si un grupo es aceptable más que otro grupo. Lo que se va volviendo cotidiano pero sin algún cambio prolongado. A pesar de que actualmente se menciona que no hay en gran cantidad personas racistas, las diferencias son mínimas. Al mencionar a nivel cultural, no estamos refiriendo a las etnias, tradiciones, pensamientos, población de diferentes ubicaciones.
Y es que se necesita tomar conciencia de cómo estamos tachando o tildando a otras personas sin vernos a nosotros mismos, a nuestras actitudes, a nuestros orígenes, solo de esa manera se podrá lograr evitar los problemas que suscitan a causa de esto.
CONCLUSIÓN
Debemos aprender que las diferencias
tanto físicas como culturales, no denotan nuestro coeficiente intelectual o
capacidades al realizar algún trabajo.
Todos somos iguales todos tenemos un
propósito en esta vida, la discriminación solo priva a las demás personas de
ser lo que desean.
Las luchas contra el racismo de las
personas de color han logrado que hoy en día sean respetados.
El racismo es un acto cruel y
discriminatoria hacia las demás personas, aunque lo neguemos inconscientemente
seguro lo hemos realizado, debemos ser empáticos con las personas pensar
en cómo nos sentiríamos nosotros al ser apartados de la sociedad, y en casos
graves ser golpeados por simplemente ser diferentes físicamente o
culturalmente.
La aceptación debe ser inculcada
desde la casa con los más pequeños, nadie nace racista, pero las influencias
externas pueden llegar a confundirlos.